Nuestra Señora Utah 2025: una noche donde la elegancia se convirtió en legado
El telón cayó entre aplausos, luces y emoción. Nuestra Señora Utah 2025 cerró su edición con una noche marcada por el glamour y la sofisticación, donde cada detalle habló de excelencia. Las candidatas hicieron su última pasarela envueltas en imponentes vestidos de noche, piezas que no solo destacaron por su diseño, sino por la seguridad, elegancia y presencia que cada una proyectó sobre el escenario.
La ceremonia de coronación y entrega de títulos fue uno de los momentos más significativos de la velada. Las bandas, colocadas con solemnidad y orgullo, representaron el esfuerzo, la disciplina y el crecimiento personal que cada participante vivió a lo largo del certamen. Fue un reconocimiento al compromiso y la pasión que dieron forma a esta experiencia.
La elección de la Reina de Nuestra Señora Utah 2025, junto a su Virreina, Señora Imagen y Nuestra Señora Imagen International, marcó el inicio de una nueva etapa. A partir de este momento, ellas asumen el honor y la responsabilidad de representar al certamen, llevando consigo una imagen de talento, elegancia y vocación que trasciende el escenario.

Cortesía/Nuestra Señora Utah
Reconocer a quien deja huella
En una noche dedicada a celebrar la excelencia, hubo espacio para honrar la esencia humana. Jackie Robledo-Dunn recibió un reconocimiento profundamente significativo, no solo por lo que hace, sino por quién es. Su labor constante de apoyo y empoderamiento dentro de la comunidad latina se distingue por una entrega genuina, cercana y desinteresada.
Su liderazgo se manifiesta en acciones, en sensibilidad y en una voluntad permanente de servir. Reconocer a Jackie es reconocer a una mujer cuya presencia transforma, inspira y fortalece a quienes la rodean. Un homenaje que celebra la coherencia entre el corazón y el compromiso.

Cortesía/Nuestra Señora Utah
Alta fantasía con visión internacional
La gran final alcanzó uno de sus puntos más memorables con la presentación de trajes de fantasía, diseñados por Neftaly y Jesús, creadores de renombre internacional cuyas piezas han brillado en escenarios de certámenes como Miss Universo. Traídos especialmente desde Las Vegas, estos diseños elevaron la noche a una experiencia visual de alto impacto.
Cada creación aportó arte, dramatismo y lujo, transformando el escenario en un espacio donde la moda y la fantasía dialogaron con elegancia. Fue una pasarela que reafirmó la visión internacional de Nuestra Señora Utah 2025, consolidando al certamen como una plataforma donde la belleza se expresa con propósito, creatividad y excelencia.

Cortesía/Nuestra Señora Utah