Una de las grandes ventajas del aguacate es precisamente su versatilidad; puede combinarse con alimentos ricos en hierro y proteínas dice una experta en nutrición
La experta analiza el valor nutricional del aguacate y propone dos recetas sencillas para toda la familia
Naila Martínez es dietista-nutricionista experta en nutrición pediátrica, con más de diez años de experiencia en consulta clínica
El aguacate cuenta con un superpoder cuando llega a la mesa: puede cambiar de forma tantas veces como haga falta. Puede convertirse en uno de los primeros alimentos que un bebé agarre con las manos, en una crema para untar, en un puré suave o incluso en una receta dulce.

Y todo sin necesidad de complicar demasiado la cocina familiar. ““Una de las grandes ventajas del aguacate es precisamente su versatilidad. Puede formar parte de desayunos, meriendas, comidas o cenas, tanto en preparaciones sencillas como más elaboradas”, explica Naila Martínez, dietista-nutricionista especializada en nutrición pediátrica, con más de diez años de experiencia en consulta clínica y educación alimentaria.
Esta versatilidad, sumada a su sabor, su textura y sus propiedades, lo ha convertido en uno de los favoritos para las primeras etapas del crecimiento. Así lo indica el estudio The Role of Avocados in Complementary and Transitional Feeding publicado en la National Library of Medicine. “Los aguacates se muestran prometedores para ayudar a satisfacer las necesidades nutricionales de los bebés y niños pequeños, y deberían considerarse para su inclusión en futuras recomendaciones dietéticas”, señala el informe.
Platos para toda la familia
A la hora de preparar platos que incluyan aguacate, Martínez, que también es colaboradora de la Organización Mundial del Aguacate (WAO), asegura que “no existen combinaciones específicas necesarias para mejorar la digestión”. Lo importante, según su visión, “es que las comidas sean variadas y permitan complementar los nutrientes que la leche, por sí sola, ya no cubre completamente a partir de los seis meses”.
Las comidas deben ser variadas y permitir complementar los nutrientes que la leche, por sí sola, ya no cubre

Naila Martínez/Dietista-nutricionista
Por ejemplo, esta fruta “puede combinarse con alimentos ricos en hierro y proteínas, como huevo, legumbres, pescado, carne o pollo”, así como ir acompañada de verduras, otras frutas o cereales integrales. Así, la especialista anima a “ofrecer al bebé oportunidades para conocer diferentes sabores y grupos de alimentos” en vez de buscar “mezclas especiales”.
Pero hay otra razón por la que este ingrediente puede tener un papel interesante en la alimentación familiar: permite adaptar un mismo plato para los distintos miembros de la casa sin tener que preparar necesariamente una comida completamente diferente para el bebé.
“Este aspecto tiene mucho valor. Sabemos que los niños aprenden a comer no solo por lo que se les ofrece, sino también observando cómo comen los adultos de su entorno”, expresa. Por ello, compartir las comidas y ver a padres, madres o hermanos disfrutar de una amplia variedad de alimentos “es una de las herramientas más potentes para favorecer hábitos alimentarios saludables a largo plazo”.
Dos recetas
Aunque hay muchas opciones, desde WAO, destacan dos recetas fáciles de preparar y que no necesitan demasiados ingredientes. La primera son unos chips con aguacate, que se pueden ofrecer en un formato seguro para la ingesta del menor y pueden acompañar a un plato principal.
