7 Maneras Sencillas de Mejorar tu Salud Mental

Bazaart_B471E7CC-CEAF-428B-9141-62E6C068BC1C

La salud mental es tan importante como la salud física. Poner “priorizar mi salud mental” primero en la lista de tareas cotidianas no solo es una buena idea; es una necesidad. Cuando priorizas tu salud mental, eres más capaz de enfrentarte a los giros inesperados de la vida.

Cómo hacer de tu bienestar mental una prioridad

Nutre tus relaciones

Tómate un tiempo para llamar y visitar a tus amigos y familiares. Cultiva las relaciones en las que puedes mostrarte como eres y sentir que te aman. Si no tienes a nadie cerca, únete a una iglesia, sinagoga u organización comunitaria local y participa para crear nuevas conexiones.

Reserva tiempo para hacer ejercicio

No hace falta que sea un entrenamiento matador. Incluso cinco minutos de ejercicio mejoran tu estado mental y físico. Camina o anda en bicicleta. ¿Un consejo adicional? Al salir al exterior, también absorberás tu dosis diaria de vitamina D, que te ayudará a mejorar el estado de ánimo. (¡Recuerda usar protector solar!)

Tómate el tiempo para hacer tus duelos

Desde el 2020 han sido años duros para todos. Es probable que tú o alguien que conoces se hayan visto afectados recientemente por la muerte de un ser querido. Una sensación de pérdida puede acompañar incluso a acontecimientos positivos como mudarse a una nueva casa o jubilarse. El duelo es un ritual completamente natural y necesario.

Invierte en tu descanso

La falta de sueño puede contribuir a una variedad de dolencias físicas y mentales. En promedio, una persona necesita unas 8 horas de sueño por noche. Averigua cuántas horas necesitas y deja salir a la mamá osa que llevas dentro si algo se atreve a tratar interrumpir tu noche de sueño tranquilo y reparador. Consejo sano: Si dejas dormir a u semejante las horas suficientes para su descanso y recuperación, automáticamente tu cuerpo pedirá lo mismo.

Mantén el estímulo mental

Considera hacer voluntariado o tomar una clase de algo que te interese. Explora nuevas aficiones, como aprender otro idioma, probar una nueva receta o leer un libro realmente bueno. Aunque no seas Pro en fotografía, practicar los encuadres, las buenas tomas, composición y ojo clínico para las mejores imágenes te ayuda con tu salud mental.

Ríete con ganas

Una actitud positiva y la risa pueden mejorar tu estado de ánimo en cuestión de minutos. Sal y pasa tiempo con personas que te hagan reír. ¿Eres más bien una persona introvertida? Vuelve a ver todas tus películas o programas divertidos favoritos. Esto no solo te hará sonreír; también hay quienes dicen que volver a ver películas o programas nos ayuda a sentirnos tranquilos en un mundo cada vez más ansioso. ¿No se te ocurre nada? Prueba estos divertidos videos de animales en YouTube.

Acurrúcate con una mascota

Una mascota puede ser una excelente compañía, como probablemente viste en los videos. Además, los dueños de mascotas hacen más ejercicio y tienen más interacción social que quienes no tienen mascotas. (¿Ves a dónde queremos llegar?) ¿No tienes un amigo peludo propio? Busca opciones de adopción o acogida en refugios locales. ¡Todos saldrán ganando!

No sientas vergüenza por pedir ayuda

Admitir que tienes dificultades puede ser difícil, pero no tiene absolutamente nada de malo. Intenta hablar de esto con un amigo o familiar de confianza. Hablar con alguien sobre tus preocupaciones puede ayudar a procesar tus sentimientos y a reducir parte del estrés que estás sintiendo.

Si te preocupa tu salud mental, debes buscar ayuda de un profesional médico o de salud mental. Un buen punto de partida es conectar con tu médico de atención primaria.

Mantén la calma y respira

Muchas veces estresarse por situaciones incómodas no vale la pena. En la medida de la posibilidad mantén la calma, respira profundo y si puedes hacerlo retírate del entorno. Veras que ese pequeño cambio de área te hará olvidar el mal momento.

Recuperar la calma ante el estrés requiere técnicas rápidas que frenen la respuesta de lucha o huida de tu cuerpo. Puedes lograrlo al instante usando métodos físicos de relajación y técnicas de respiración consciente. 

Técnicas inmediatas de relajación

  • Respiración profunda (o cuadrada): Inhala por la nariz contando cuatro segundos, sostén el aire cuatro segundos, exhala por la boca durante cuatro segundos y aguanta sin aire otros cuatro segundos. Repite el ciclo tres veces para disminuir el ritmo cardíaco. 
  • Relajación muscular progresiva: Tensa y luego suelta los músculos desde los dedos de los pies hasta la cabeza. Esto libera la tensión física acumulada.
  • Pausas activas: Si trabajas sentado, levántate y estira el cuerpo cada hora para romper la rigidez. 

Hábitos para reducir el estrés a largo plazo

  • Ejercicio físico: Ayuda a “quemar” el exceso de hormonas del estrés (adrenalina y cortisol) y libera endorfinas.
  • Mindfulness y meditación: Practicar la conciencia plena te ayuda a responder mejor ante situaciones de crisis y a mantener la paz interior.
  • Apoyo social: Hablar de tus preocupaciones con familiares y amigos mejora tu perspectiva y eleva tu autoestima.

About The Author